FoodScanner sirve para llevar el control de lo que se come.
Sólo hay que pasar el código de barras que viene en el alimento, para que esta información se envíe a la gran base de datos de alimentos alojada en su sitio web principal, DailyBurn, tras lo cual con sólo incorporar las porciones consumidas, el iPhone mostrará en pantalla la información no sólo en calorías sino también en nutrientes.
La pega es que muchos de los alimentos que adquirimos no tienen código de barras como la fruta o hortalizas que se pueden comprar sueltas en una frutería…
Aún así parece una aplicación bastante curiosa y a la vez útil para procesar y darnos cuenta la gran cantidad de comida basura que solemos comer, quizá nos ayude a concienciarnos de lo que no se debe comer.
La aplicación cuesta 2,39 € en la AppStore
